“Me gustó eso de ti. Eras impredecible. A veces las cosas que dijiste e hiciste fueron sorprendentes. A veces me molestaban. Pero eras emocionante, y eso es lo que más me gustó de ti. Tú eras muchísimas cosas, pero nunca fuiste algo aburrido.”
Tengo que contarles que esta semana me fue de maravilla en los exámenes semanales , y gracias a la organización y al optimismo que le estoy poniendo.
Le mostré este método de estudio a mi psicóloga y asesora académica y me dijeron que estaba de maravilla.
1. Leer, te permite tener una visión global del tema.
Primero que nada si tienes una materia como las mías de medicina que sus temas son demasiado largos, te recomiendo leerlos unos días antes para poder comprenderlos mejor. Dedicarle una hora y media
2. Apunte
El hecho de plasmas la información una vez que ya la subrayaste y sacaste los más revelante, permite a tu cerebro memorizar esa información, obviamente ya tuviste que comprenderlos. Al final del cada apunte intenta hacer un mapa conceptual o mental para cuando te expliques a ti mismo tema , te guíes como si fuese una presentación de power point.
3. Hacer flashcards y questionarios
El hecho de hacer tarjetas con términos que debes aprenderte y memorizaro , te permite captarlo y repasarlo mentalmente. Y un questionario evalúa que tanto aprendiste y que te falta perfeccionar.
4. Expon para el gran público.
El público eres tú mismo, el hecho de exponerte el tema como loca a ti misma al terminar, te permite observar si dominas el tema.
5 . Busca información extra.
Nunca te conformes con lo que solo leíse en el libro, busca más y sabrás más. Por ejemplo, yo estudio medicina, y al finalizar u tema yo busco casos clínicos para buscar la relación y que yo pueda mantenerlo como información de la vida cotidiana y así nunca se me olvidará el objetivo de cada tema.
“Una vieja frase, una frase prohibida de un texto que Raven me enseñó una vez, me viene ahora a la memoria: Quien salta puede caer, pero también es posible que vuele. Es el momento de saltar.”